La paridad de las granjas es uno de los factores que más impacto tienen en la productividad y la eficiencia financiera de las granjas, sin embargo, muchos aún no comprenden su importancia y las estrategias para aprovechar al máximo la estructura del hato.

Erróneamente llamada “Campana de Hato” el “Histograma de Hato” como realmente debe llamarse, es la representación gráfica del número de hembras por paridad, mayormente expresado en porcentaje, que nos sirve para conocer la edad promedio de la granja y el porcentaje de cada segmento.

En estadística, la campana se representa como una línea curva, con una media, una desviación estándar, y una tendencia más o menos estable, ascendente – descendiente.

En cambio, el Histograma en estadística es una representación gráfica de una variable en forma de barras donde la superficie de cada barra es proporcional a la frecuencia de los valores representados. Sirve para obtener un panorama de la distribución de la población.

CAMPANA DE GAUSS

 

 

HISTOGRAMA

Este gráfico, junto con el inventario total del hato, deben formar parte de los semáforos que todo buen gerente de granja debe manejar eficientemente.

Aquí mis consideraciones al respecto:

Cuando se comienza una granja nueva, el histograma debe considerarse como una herramienta importante, ya que la estructura del hato dictará la productividad futura de la granja.

Las herramientas básicas para maniobrar la estructura del hato son los reemplazos y los desechos, ya que, aunque la mortalidad solamente podemos estimarla, también debe ser considerada. Al iniciar una granja, la mayoría de las personas cree que NO es necesario reemplazar, puesto que la granja es nueva, y en teoría no habría razón para introducir más animales al sistema, pero en la realidad, desde el primer mes, hay mortalidad, también hembras repetidoras, abortadas o que sufren desgaste prematuro, y deben ser eliminadas.

La tasa de parición será buena, pero oscilando entre 90 %, lo que deja un déficit de 10 % al primer destete, para completar los servicios.

Así que mi recomendación es que, desde el inicio de actividades de la granja, se debe considerar una tasa de reemplazo del 25 al 35 %, dependiendo de la mortalidad, y de la ineficiencia de la granja.  NO deben perdonarse improductividades con la excusa de que son hembras primerizas.   Aquí comenzamos a crear la estructura de la granja, y con ella formaremos el nivel de eficiencia que esperamos obtener.

Las genéticas modernas obtienen cada vez mejores resultados con hembras primerizas, y estas son las que inyectan eficiencia a las granjas. De tal suerte que debe esperarse que el promedio de nacidos totales de las primerizas sea al menos 14.5 LNT, para que las hembras de 2° a 5° parto puedan tener 15.5 a 16 LNT promedio. Las hembras de 6° + partos deben oscilar entre 15.5 y 15 LNT para pagar su estancia dentro de la granja.

En la mayoría de las genéticas las hembras de 2° a 5° parto son las más eficientes, y las que en teoría producen más lechones.

Dentro del histograma debemos asegurar tener el 45 % de nuestras hembras en estos rangos de edades, para obtener el mayor potencial de la genética.

Obtener 45 % de hembras entre 2° y 5° parto, del total del hato no será posible si no se introduce el 50 % de primerizas al sistema, y se debe considerar que en el hato se debe tener 45 % de nulíparas y primerizas.

El restante 10 % del hato, se conforma entonces por hembras de 6+ partos que son sobresalientes productivamente.

La respuesta a la pregunta de ¿por qué no las dejamos más partos mientras sigan siendo eficientes? es el avance genético. “Todas” las genéticas están avanzando a pasos agigantados en muchos aspectos, no solamente en tamaño de camada, por lo que mantener una hembra por más de 2 años y medio dentro del sistema, frena este avance genético.

Tu celular de hace dos años no tiene lo que tiene tu celular nuevo, y hace 25 años ni siquiera había celulares. Así de vertiginoso es el avance genético.

Este es el histograma de hato “Ideal” donde se mantiene 45 % de hembras de 0 y 1er parto, que abastecen de hembras de buena calidad al grupo de 2° a 5° parto, ya que son las más productivas de la granja, seguidas de las hembras de 6° + partos, solamente 10 % de las más eficientes. El costo de mantener una estructura como esta, se paga con los niveles de eficiencia obtenidos, sumando el avance genético.

En el siguiente cuadro veremos como se mantiene una tasa de retención del 75 % de primerizas ingresadas, destetadas al 3er parto, con una tasa de eliminación del 25 % entre muertas y desechos, en hembras de 0 a 3er parto.

Para completar la tasa de eliminación se considera otro 25 % entre muertas y desechos de hembras de 4 + partos.

La tasa de eliminación de hembras de 0 y 1er parto debe ser aproximadamente del 18 %, ya que la presión de selección debe ser alta.

La tasa de eliminación de hembras entre 2° a 5° parto debe ser aproximadamente del 9 %, ya que siendo las más productivas se deben conservar y desechar menos.

La tasa de eliminación de hembras de 6° + partos debe ser aproximadamente del 23 %, ya que son las hembras viejas y no se debe perdonar la ineficiencia en estas hembras.

La tasa de eliminación total de 50 % contempla muertas y desechos.

En teoría con un reemplazo del 50 % debería ser suficiente para mantener los niveles de productividad de una granja promedio, pero se debe considerar que el nivel de selección debe exigir solo las mejores primerizas, por lo que se recomienda tener 55 % de reemplazo, para que nunca se quede corta la meta de servicios, por no tener abasto suficiente de primerizas de calidad. Si la meta de servicios de primerizas es de 20 semanales, se deben ingresar al sistema 22, para que se sirvan exclusivamente las mejores hembras, con la mejor edad, el mejor peso, y la mejor condición.

EL TIP: Elabora y analiza tu histograma de hato de manera mensual, tomando las medidas correctivas pertinentes manteniéndolo lo más cercano al ideal, y garantizar que tu granja permanezca eficiente.

Analiza de manera semanal, la paridad de tus desechos y muertas, para que se mantengan dentro de la tasa de eliminación esperada.

Acércate a tu casa de genética para que te ayuden a mantener tu histograma ideal.